Cuando las fechas de lanzamiento son más importantes que un producto completo

En cuestión de 8 días hemos pasado de ver el lanzamiento del juego más anticipado a la debacle en que se ha convertido todo el asunto, al punto que Sony lo ha retirado por tiempo indefinido de la PS Store. Es por decirlo de alguna manera como presenciar un choque en cámara lenta.

Cuando las fechas de lanzamiento son más importantes que un producto completo

En cuestión de 8 días hemos pasado de ver el lanzamiento del juego más anticipado a la debacle en que se ha convertido todo el asunto, al punto que Sony lo ha retirado por tiempo indefinido de la PS Store. Es por decirlo de alguna manera como presenciar un choque en cámara lenta: sabes que no es algo agradable pero no puedes dejar de verlo.

Esto no es más que un recordatorio que aún los equipos de desarrollo más experimentados y con un historial que les precede pueden cometer errores. Ahora bien, toda esta situación me suena extrañamente familiar. Durante varios años CD Projekt Red prometió que no iba a someter a sus desarrolladores a extensas jornadas con el fin de liberar un producto apurado a costa de la salud física y mental de todos los involucrados. La realidad fue distinta.

Lamentablemente esto es algo que la gran mayoría de desarrolladores hemos vivido de alguna u otra manera. Cuando la decisión de liberar un producto es por la presión de los altos mandos en vez de ser una decisión consensuada una vez el producto ha pasado extensas pruebas y controles de calidad siempre termina dejando un sabor amargo para quienes saben que fueron apurados en entregar algo que aún no está listo y para quienes reciben algo que consideran un producto inferior. Todos salen perdiendo.

El desarrollo de software es una de las tareas más complejas que puedes emprender. Es un complejo rompecabezas mental donde debes construir algo abstracto con piezas (herramientas) que has aprendido a utilizar luego de largas horas de estudio y práctica, con el fin de resolver un problema específico. Adicionalmente, el desarrollo del software es un emprendimiento incierto en cuanto al tiempo: puedes pronosticar que una tarea te llevará X cantidad de tiempo pero ya sobre la marcha vas encontrando complejidad que no anticipabas o que pasaste por alto, resultando en una fecha de entrega que cada vez se va extendiendo. Esto sucede en cualquier entorno, no es algo exclusivo de la industria de los videojuegos.

Retomando el ejemplo de CD Projekt Red y Cyberpunk 2077, para ser un videojuego anunciado originalmente en 2012 es francamente difícil de apreciar la magnitud del proyecto involucrado. 8 años de desarrollo es un tiempo muy largo y el resultado seguramente es muy complejo de entender incluso para quienes estamos en otras ramas de la misma profesión. No ayuda el hecho de que haya sido liberado para 8 plataformas distintas. Es quizás esta decisión la que finalmente tendrá la mayor responsabilidad en la debacle que estamos observando, pues al intentar abarcar tantas plataformas como es posible se evidencia únicamente una motivación puramente comercial a costa de la calidad del producto final.

Es posible que Cyberpunk 2077 termine reivindicándose en el corto o mediano plazo. Me recuerda mucho la catástrofe que fue el lanzamiento de Fallout 76 y el de No Man's Sky por nombrar algunos casos recientes. En ambos casos tanto Bethesda como Hello Games perseveraron por meses luego del lanzamiento con incontables actualizaciones y mejoras para convertirse en juegos que se asemejan a lo que prometieron ser antes de su lanzamiento. También es posible que Cyberpunk 2077 pase a la historia como otro ejemplo más de juegos que prometieron cambiar al mundo y terminaron aplastados por el peso de sus propias promesas vacías. Sólo el tiempo lo dirá.

Es fácil criticar. Pagar $60+ por un producto a medias ciertamente te da muchos argumentos para hacerlo. No pretendo defender ni justificar el desastre de lanzamiento en que se ha convertido Cyberpunk 2077, pero puedo sencillamente sentirme identificado cuando veo que persiste la creencia que es más importante forzar una fecha de lanzamiento a entregar un producto verdaderamente completo.