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Hosting propio sin gastar una fortuna

Recientemente me vi en la necesidad de mover este blog y otras propiedades web de mi venerable CentOS 7 a un servidor mucho más pequeño por cuestiones de conveniencia y también de economía. Pasé de un CentOS 7 con 4GB de memoria RAM y 80GB de espacio de almacenamiento a un pequeño servidor Ubuntu 19.10 con 512MB de memoria RAM y tan sólo 10GB de disco duro. Sin embargo pasé de pagar US$20 mensuales por el privilegio de dichos recursos a pagar tan sólo US$3.50 (excelente precio, Vultr!)

El cielo es el límite...
El cielo es el límite…

Al inicio pudiera parecer que 512MB de memoria se quedan muy por debajo de lo mínimo que se requiere para hostear cómodamente un par de sitios basados en WordPress, cuando la realidad es que con un poco de priorización en la utilización de los recursos es más que suficiente para dicho fin. Tuve que hacer varios sacrificios en cuanto a rendimiento, uno de ellos es dejar de lado la instalación de herramientas que automatizan la gestión del servidor mediante una interfaz web. Siempre he utilizado Webmin para gestionar servidores y lo seguiré haciendo pero en esta ocasión no me podía permitir ese lujo, por lo que opté por el arriesgado camino de gestionar el servidor manualmente, o dicho de otra manera, gestionar el servidor desde una consola SSH y línea de comando.

La herramienta que me sirvió para dicho fin y que me permitió instalar y levantar el servidor con todas las amenidades necesarias en menos de una hora es un script de instalación llamado OneInstack. Este script no es el más adecuado para quienes no tienen experiencia con línea de comando o no se sienten cómodos en un entorno sin un asistente visual que nos lleve de la mano. Sin embargo es altamente configurable y una vez seleccionadas las opciones a instalar (en mi caso un stack LEMP) realiza la instalación compilando directamente desde los fuentes en vez de descargar desde repositorios. Esto hace que la instalación se tarde aproximadamente 45 minutos en un servidor con tan pocos recursos como el que nos ocupa hoy.

Tomado de la documentación oficial de OneInstack. Literalmente en chino.

Lejos del aspecto económico y la motivación o necesidad para tener servidores con recursos de sobra, tener un servidor mucho más austero pero adecuadamente aprovechado produce una sensación de satisfacción que es difícil de describir en unas pocas líneas. Es parecido a tomar una computadora obsoleta y darle un nuevo propósito. En cualquier caso, este blog es ahora un testamento a la optimización de recursos limitados.

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